Escuela Dominical

De las Sagradas Escrituras

1.-Las Sagradas Escrituras constituyen la única regla suficiente, segura e infalible de todo conocimiento, fe y obediencia salvadores. Aunque la luz de la naturaleza y las obras de la creación y de la providencia manifiestan de tal manera la bondad, sabiduría y poder de Dios que dejan a los hombres sin excusa, no obstante, no son suficientes para dar el conocimiento de Dios y de su voluntad que es necesario para la salvación. Por lo tanto, agradó al Señor, en distintas épocas y de diversas maneras, revelarse a sí mismo y declarar su voluntad a su iglesia; y posteriormente, para preservar y propagar mejor la verdad y para un establecimiento y consuelo más seguros de la iglesia contra la corrupción de la carne y la malicia de Satanás y del mundo, le agradó poner por escrito esa revelación en su totalidad, lo cual hace a las Santas Escrituras muy necesarias, habiendo cesado ya las maneras anteriores por las cuales Dios revelaba su voluntad a su pueblo.

2 Ti. 3:15-17; Is. 8:20; Lc. 16:29,31; Ef. 2:20.


De esta Primera Frase a considerar podemos entender varias verdades:

Las Sagradas Escrituras constituyen la única regla suficiente, segura e infalible de todo conocimiento, fe y obediencia salvadores

1.-Las Escrituras son Suficientes.

Se preguntarán ¿suficientes para qué? Bueno el párrafo termina diciendo que es suficiente en todo conocimiento, fe y obediencia salvadoras. En estos últimos términos es totalmente suficiente. Aclaro esto porque es importante resaltar que en otros aspectos no es suficiente, como por ejemplo: insuficiente en matemáticas, física, biología, etc.

Suficiente en Conocimiento Salvador: Sola Scriptura nos muestra la verdad salvadora, no hay otro medio de conocimiento extra, a través de ellas conocemos al único y verdadero Dios trino, solo a través de ellas tenemos conocimiento de nuestra naturaleza caída, de nuestra rebeldía y enemistad con Dios, también nos enseña el medio para reconciliarnos con Dios.

Suficiente en la Fe Salvadora: Sola Scriptura también nos enseña el medio de reconciliación con Dios; este es solo por Gracia y por medio de la Fe. Esta Gracia Salvadora queda enmarcada en la obra consumada de Cristo en su muerte y posterior resurrección. Todo aquel que pone su fe en Cristo como su representante federal es salvo, esta fe también es dada por gracia.

Suficiente en obediencia salvadora: Mucho se nos ataca a los reformados de que profesamos una fe, sin embargo, mantenemos vidas disolutas. Aclaro que esa acusación es dada por la ignorancia por encasillar a reformados e hipercalvinistas en el mismo saco. Los denominados hipercalvinistas, creen en la doctrina de “salvos siempre salvos” y aunque sus palabras son correctas es falsa la forma de aplicar esta doctrina. Pues según esta doctrina puedes ser creyente impío, lo que es totalmente falaz. Tal mentira no es enseñada en las Escrituras. El primer capítulo de Tito nos enseña que el conocimiento es según la piedad, es decir, un creyente tras conocer a Cristo y su doctrina vive en santidad y esto se refleja en la piedad. Y esto también enseña la confesión de fe bautista, que las escrituras están llenas de instrucciones de cómo vivir en piedad.

2.-Las Escrituras son la única regla del creyente.

¿Qué significa esto?
Significa que fuera de las Escrituras no hay estándares reales y objetivos respecto al conocimiento, fe y obediencia salvadora. Esta doctrina es de suma importancia, es base esencial del cristianismo. Debemos conocer que hay un Dios y  por medio Su Palabra le conocemos de forma verdadera. Lo que sabemos y lo que sabremos de Dios (mientras vivamos y seamos peregrinos en este mundo) se manifiesta clara y contundentemente en cada página de este hermoso, maravilloso y Santo  libro llamado Biblia. Solo por las Escrituras podemos auto examinarnos y ver que estamos muy lejos de sus estándares, también solo por ella podemos ver la perseverancia de los santos hombres del pasado, hombres que no muy diferentes a nosotros fueron usados por Dios. Entonces esta regla es consistente, definitivamente no necesitamos de otra.

¿Qué sucede con la experiencia personal?
Respecto a esta pregunta seré drástico. Nada, ni nadie es objetivo fuera de las Escrituras, todo se traduce a especulaciones y misticismos. Y no debemos medirnos bajo una regla subjetiva, es dañino, falso e innecesario. El Apóstol Pablo es excluyente en señalar que cualquiera que anuncia un evangelio diferente al que ha sido anunciado sea anatema, o sea maldito. Hoy no debemos ser diferentes. Debemos predicar el evangelio tal como está escrito, exponerlo de manera clara y sencilla, siempre respetando su contexto histórico gramatical y aplicarlo correctamente a nuestra cultura.
3.-Su contenido es Seguro.

Pedro nos enseña que a pesar de su experiencia personal con Jesús (incluso experimentó la transfiguración junto a Juan y Jacobo) él confía en la Profeta más Segura, a la cual debemos estar atentos como una antorcha que alumbra nuestro camino. Podemos confiar en la subsistencia de la Biblia y dejarnos que nos guíe en el camino de la Fe.

4.-Su contenido es Infalible.

Esta doctrina también es fundamental de un creyente y de cualquiera que profesa serlo. Aquí la confesión defiende la veracidad de las Escrituras y su inerrancia, es decir, cada principio y norma enseñados en las Escrituras no contienen engaño, ni errores. Por ejemplo; En la creación Dios hizo todo en seis días, y esto es literal, días de veinticuatro horas.

¿Qué sucede con lo que dice Pedro que “un día son como mil años para el Señor y mil años como un día”, eso contradice las escrituras?
Por supuesto que no, cuando leemos esa carta de Pedro en su contexto, hace referencia a la esencia eterna de Dios, es decir, está hablando que para Dios no hay tal cosa como tiempo, él es completamente atemporal.
Así mismo, cuando usamos una hermenéutica correcta podemos entender que las Escrituras son Suficientes, Seguras e Infalibles. Jamás se contradicen e interpretando bien su contenido hallamos sabiduría .

Las escrituras muestran unidad entre sus escritos más viejos y los más nuevos, también muestran que su mensaje esencial es el Cristo Salvador y Señor, en el Antiguo Testamento se prometía al Mesías, en el Nuevo Testamento vino y salvo a sus escogidos. Y es más pronto regresará salvará a su Iglesia y juzgará a las naciones.


Está claro que la confesión defiende las Sagradas Escrituras y las pone en el más alto lugar.
En la siguiente publicación estaremos abordando la continuación de la exposición de la Confesión Bautista de Fe de Londres de 1689 a la cual nuestra Iglesia de adhiere.

Este articulo es parte de las enseñanzas de la Escuela Dominical de IBCGracia.